viernes, 17 de octubre de 2008

Un diálogo, una acción: dos almas en una.

El: (Mirándola a los ojos) Tus miradas... tus ojos, gestos y actitudes dicen otra cosa: la verdad...
Ella: (No sabe mentir) No entiendo...
El: Sabes a lo que me refiero....
Ella: (Insegura, incómoda) Cómo? En qué estás pensando? Si lo nuestro ya murió...
El: (Sincero) Pero... mira... deja de lado lo que puedan decir tus amigas, la mentalidad de tus padres, lo que pueda pensar de ti la gente... y sobre todo, lo que te diga tu orgullo y piense tu cerebro... entonces, escucha lo que siente tu corazón y...

(Entonces El es interrumpido por un enorme y apasionado beso lleno de amor y verdad, acompañado por un caluroso abrazo... Sus dermis labiales volvieron a juntarse como nunca. Un escalofrío recorrió sus cuerpos; volvieron a ser un sólo ser).

A. Vásquez, 17 de Octubre 2008, medio día.