Me devolví para abrazarte tan fuerte como pude, quería despedirme como se debe. Pero me vino una sensación me que me decías "deja de abrazarme que me siento incómoda" -no me abrazaste, sino yo a ti- entonces te solté, y chao. (...) Más ratito, no sé que pasó entremedio, pero me dijiste "tengo que hablar contigo", y me dije "bueno... tarde o temprano tendrá que saberlo, y sacarla de la duda". Luego, yo te esperaba con tu mochila en el rincón de una sala, para sentarnos y conversar, pero desperté...
Fue muy confuso... no recuerdo bien...
