domingo, 6 de julio de 2008

un sueño sin final...

Me devolví para abrazarte tan fuerte como pude, quería despedirme como se debe. Pero me vino una sensación me que me decías "deja de abrazarme que me siento incómoda" -no me abrazaste, sino yo a ti- entonces te solté, y chao. (...) Más ratito, no sé que pasó entremedio, pero me dijiste "tengo que hablar contigo", y me dije "bueno... tarde o temprano tendrá que saberlo, y sacarla de la duda". Luego, yo te esperaba con tu mochila en el rincón de una sala, para sentarnos y conversar, pero desperté...

Fue muy confuso... no recuerdo bien...